medulasDentro de la iglesia parroquial de San Nicolás de Bari destaca su retablo del Evangelio, de estilo barroco, con una escultura del Crucificado del siglo XIV, de lo mejor que se conserva de esa época en El Bierzo.

En las afueras del pueblo se encuentra una vieja ermita dedicada a San Roque que ha sido restaurada y acondicionada para servir de albergue de peregrinos, primero de estas características en la región berciana.

Un paseo por el pueblo brinda además, la hermosa vistaque proporcionan sus diferentes casonas y palacios de piedra.

Entre las costumbres de Molinaseca es ineludible referirse a la matanza del cerdo, que da lugar a magníficos embutidos y jamones. La región es escenario, asimismo, de la tradicional vendimia y el posterior prensado de la uva en los lagares, un proceso que desemboca en la extracción del mosto y la degustación de los apreciados vinos de la zona.

Desde el pueblo podrá visitar, si lo desea, otras localidades de interés para los amantes del turismo rural:

El Acebo. A 9,5 Kms. siguiendo el Camino de Santiago, a 1.200 m. de altitud. Merece la pena visitar la fuente de la trucha y su iglesia parroquial, donde se conserva una imagen del apóstol Santiago de estilo románico.

Compludo. A 14 Kms. está el lugar en el que Fructuoso construyó, en el siglo VII, el primero de sus monasterios, el complutense. La Herrería fue declarada monumento nacional en 1968.

El Acebo. Riego de Ambrós. A 6,1 Kms., contó también con hospital de peregrinos y hoy es un lugarcito con iglesia parroquial (retablo barroco, obra de Pedro Santín en 1706) y dos ermitas junto a una vieja fuente.

Lombillo, Salas y Villar de los Barrios. A 5 Kms., pueblos con viejas casonas hidalgas e iglesia singular.

No se pierda la ruta a pie denominada “Puentes de Mal Paso”, que atraviesa un hermoso paisaje y termina en dos puentes medievales sobre el río Meruelo y el regato de San Bernardino, dando paso a un ramal del camino que conducía al Valle del Oza.